Hace unos meses en Lima, en uno de esos días en los que caes en la casa de alguien que te secuestra, perdón, te invita a almorzar, tuve también el honor de ayudar en la cocina. El hecho motivó que pueda apreciar que al momento de tirar los desperdicios al tacho, no había un orden de estos en su clasificación. Daba igual tirar los restos del huevo, las cáscaras de papa o las servilletas usadas junto con los vidrios rotos, las latas de leche o los envases de cartón.
Peor aún, el aceite sobrante era arrojado sin ningún miramiento por el lavabo “Echa todo en esa lata no mas, yo después lo pongo en una bolsa y lo boto…” “No puede ser” pensé. La cantidad de cosas rehusables que se pierden al contacto con la grasa, tinta, ácido o etcétera. Los litros de agua que serán contaminados con esa onza de aceite. Los animales que morirán producto de aquella terrible irresponsabilidad. Me llevó casi una hora separar y “limpiar” ese basurero y hablar con la gente allí presente sobre lo nefasto que es el acto de “tirar por tirar”.
Es inconcebible que en pleno siglo XXI los peruanos que se jactan de ser muy civilizados y elegantes clasemedieros aun no hayan tomado conciencia sobre la importancia del reciclaje y la forma correcta de eliminar desperdicios. Es alarmante que aún no se piense en la importancia de nuestra contribución en el cuidado del medio ambiente. No es posible que habiendo tantas evidencias de que la tierra está pasando por un proceso reactivo a raíz de nuestra dejadez e indolencia en el uso y abuso de recursos, aún no hayamos muchos hecho nada por remediar en algo nuestra vergonzosa ignorancia permisiva.
Con simple hecho de separar los desperdicios orgánicos e inorgánicos se produce menos impacto o daño al medio ambiente. Se arroja menos basura en sitios públicos o en espacios comunes y se producen menos gases contaminantes lo que permite mejorar la calidad de estos lugares y del aire.
Sí, lee bien, mira lo que causa tu ayuda, que no es pequeña:
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Los rellenos sanitarios, especialmente en las grandes ciudades, tendrán mayor tiempo de uso lo que ocasionará una baja en los costos de las tarifas de aseo.
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Se utilizan menos recursos naturales renovables como agua y árboles.
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Se ahorran grandes cantidades de recursos naturales no renovables como petróleo, carbón y metales.
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Se disminuye el uso de la energía que se consume en el proceso para la obtención de materias primas.
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Se ahorra tiempo y dinero en la elaboración de nuevos productos. Se generan miles de empleos para personas de bajos recursos que son quienes, en su mayoría, se dedican a recolectar materiales de desecho.”
¿Entonces que nos cuesta nuestra inconsciencia y que nos da el sentido de la responsabilidad?
Nos cuesta nuestra casa, el planeta. Nos da paz. Una paz infinita al saber que somos partes de ese pequeño grupo que vive en armonía con la madre tierra, la cuida y la respeta.
Empecemos entonces por lo más importante, un par de definiciones, para llegar a una buena practica.
¿Que es reciclar?
Es el proceso en el cual se somete un material usado a un proceso para que se pueda volver a utilizar.
¿Para qué sirve?
Es una actividad que sirve para proteger el medio ambiente y asegurar la vida del planeta.
¿Cómo clasifico los desperdicios?
La basura de clasifica en orgánica e inorgánica.
Material inorgánico:
En este incluimos los residuos de las creaciones de los seres humanos
a) Papeles, cartones, envolturas de papel,
b) plásticos,
c) vidrios, loza, cerámica
d) latas, envases de metal, aluminio.
e) algún artefacto eléctrico.
Ni que decir de las pilas (baterías) teléfonos celulares, tintas, lapiceros, etc.
Material orgánico:
La basura orgánica se refiere a aquellos desperdicios que provenientes de algún ser vivo como los animales y las plantas. Entonces, a este espacio irán destinados los restos de animales, frutas, verduras.
Cáscaras de huevo, restos del café pasado, té filtrante, huesos, pelos, uñas, colas, cáscaras de frutas, verduras, sobras de comida, restos de las macetas, plantas secas, troncos.”
Por último, tener una pequeña botella donde juntar todos los restos de aceite para luego tirarlo a la basura, pues hacerlo en la pileta de la cocina, o en la tierra del jardín,
contamina sobremanera.
Como en el Perú recién se esta hablando del asunto se me ocurre una idea para empezar. Ojala este llamado llegue a las municipales, supermercados y autoridades competentes:
1) Exigir a los supermercados la entrega de bolsas de tela (o la venta) y la paulatina desaparición de las de plástico.
2) Inculcar, educar y exigir en los vecinos el hábito de arrojar los desperdicios orgánicos en bolsas verdes. Al menos empezar con ese pequeño gran paso: los inorgánicos en una bolsita verde. ¿Para qué? pues para poder reutilizar este tipo de desechos como abono natural. Imaginen la cantidad de toneladas de material orgánico que evitaría el abuso de abonos peligrosos para la ecología. Entonces todo el resto inorgánico en bolsas blancas pero los residuos animales y vegetales, que sean separados en bolsas color verde, el color de la naturaleza.
¿Qué tal? ¿Qué dicen? La unión hace la fuerza, ¿cuántos se unen?
¡Bolsitas verdes pa´todo el mundo!
hígado.

La idea me parece buena. Espero que no se quede solo en eso. Los supermercados regalan muchas bolsas y eso contamina. Masías, Miraflores siempre innova… habrá que pasarte el dato?